El sector agrícola venezolano busca abrir una nueva etapa de crecimiento basada en la modernización, el incremento de las inversiones y la incorporación de innovación tecnológica. Así lo expresó el presidente de la Confederación de Agricultores y Ganaderos de Venezuela (Confeagro), Pablo Alvarado, quien destacó la necesidad de fortalecer la productividad del campo mediante el trabajo conjunto entre productores, empresas e instituciones.
Entre las prioridades planteadas por el gremio figura la ampliación de la superficie cultivable y el desarrollo de alianzas internacionales con países como Brasil, China y Türkiye. Además, Alvarado señaló que se mantienen contactos con Estados Unidos para evaluar la incorporación de nuevos híbridos agrícolas adaptados a las condiciones climáticas del territorio venezolano. También propuso actualizar la legislación sobre semillas y propiedad intelectual para adecuarla a los avances tecnológicos del sector.
El dirigente indicó que el sector privado mantiene interés en ampliar las inversiones destinadas a la producción agropecuaria y subrayó la importancia de la cooperación entre pequeños, medianos y grandes productores para fortalecer la capacidad productiva nacional. Asimismo, consideró que la revisión de factores que inciden en la actividad económica contribuiría a mejorar las condiciones para el desarrollo del campo.
La agricultura continúa siendo una de las principales actividades de la economía no petrolera del país. Aunque en los últimos años algunos rubros han mostrado señales de recuperación, representantes del sector coinciden en que aún persisten desafíos relacionados con el financiamiento, la infraestructura, el acceso a insumos y la adopción de nuevas tecnologías para garantizar un crecimiento sostenido de la producción.
