Las principales refinerías de Venezuela necesitan inversiones de al menos US$20.000 millones para recuperar plenamente su capacidad operativa, debido al deterioro acumulado por años de falta de mantenimiento, fallas operativas y escasa inversión, según expertos consultados por Reuters.
Aunque los terremotos del pasado 24 de junio no ocasionaron daños estructurales en las instalaciones, analistas advierten que podrían retrasar aún más su recuperación, ya que el Gobierno ha priorizado los recursos destinados a la reconstrucción de las zonas afectadas.
Durante un recorrido previo a los sismos por el Centro de Refinación Paraguaná y otras instalaciones, trabajadores y especialistas describieron refinerías con infraestructura envejecida, corrosión, filtraciones en tuberías y estaciones de válvulas, además de fosas de desechos casi saturadas, factores que han limitado la producción de combustibles para el mercado interno.
El analista energético Oswaldo Felizzola señaló que las inversiones de gran escala en refinación probablemente se postergarán hasta 2027 o después, debido a que el Ejecutivo concentra sus esfuerzos en aumentar la producción de crudo y atender la reconstrucción tras los terremotos.
Reuters indicó que, aunque empresas petroleras estadounidenses y multinacionales han mostrado interés en regresar al país tras el alivio de algunas sanciones, consideran poco atractiva la inversión en las refinerías por los altos costos de rehabilitación, los bajos precios internos de los combustibles y el reducido retorno económico. Además, una reciente reforma legal permite la participación de empresas privadas en la refinación y comercialización de combustibles, pero expertos sostienen que el nuevo marco aún no ofrece incentivos suficientes.
En el plano operativo, el complejo de Paraguaná no ha recibido reparaciones mayores este año, mientras que El Palito y Puerto La Cruz solo han ejecutado trabajos de mantenimiento limitado. El Palito, además, permaneció paralizada durante dos semanas tras una falla eléctrica causada por los terremotos y volverá a detener operaciones para realizar mantenimiento e inspecciones.
Pese al deterioro del sistema de refinación, las exportaciones de petróleo venezolano han aumentado hasta 1,2 millones de barriles diarios, frente a menos de 800.000 barriles por día a comienzos de año, un crecimiento que, según especialistas, responde al incremento de la producción de crudo y no a la recuperación de la capacidad de refinación.
