La administración de Estados Unidos destacó la conformación proyectada de una reserva de 65 mil millones de barriles de petróleo como resultado directo de las negociaciones de cooperación entabladas con Venezuela. El vicepresidente de la nación norteamericana, J. D. Vance, subrayó que la medida constituye un paso firme hacia la restauración de la solidez energética de su país tras años de afectaciones en los depósitos estratégicos nacionales.
Durante su balance ante los medios, James David Vance explicó que el uso previo de la Reserva Estratégica de Petróleo para contener de forma coyuntural el costo de la gasolina mermó de manera considerable la disponibilidad de recursos energéticos de la nación. No obstante, indicó que las recientes gestiones operativas y los acuerdos alcanzados con las autoridades venezolanas permitirán reconstituir la capacidad de respuesta energética de Washington.
El alto representante norteamericano puntualizó que las inversiones de las empresas estadounidenses en territorio venezolano derivarán en un aumento del suministro global, impulsando la baja en los precios del combustible para los conductores de ambos países. Asimismo, valoró la mediación del diplomático Marco Rubio en la consecución de un pacto orientado a la estabilidad económica y al rendimiento de los recursos públicos.
