Los sectores bovino y bufalino de Apure activaron un conjunto de medidas para reducir los posibles efectos de una temporada seca extrema prevista en la región debido al fenómeno El Niño.
La estrategia contempla tres acciones principales: conservar pastos para garantizar alimento, mejorar las fuentes de agua y adecuar la cantidad de animales en cada predio de acuerdo con la disponibilidad de recursos.
Julio César Vargas, director ejecutivo de Criabúfalos de Venezuela, explicó que los productores deben aprovechar las lluvias actuales para reunir los recursos necesarios antes de que disminuya la disponibilidad de agua y forraje.
Ante este escenario, los ganaderos también recurren a métodos de conservación como el ensilaje y el henolaje. El gremio prevé que las reservas serán necesarias debido a que el descenso de los niveles de los ríos podría acelerar la pérdida de pastizales naturales.
