Los casos de sarampión registrados en las Américas durante 2026 alcanzaron su nivel más alto desde 2004, según una nueva alerta epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que calificó como muy alto el riesgo regional de transmisión y pidió intensificar las medidas de prevención.
Hasta el 18 de julio, correspondiente a la semana epidemiológica 28, se habían confirmado 47,459 casos en 16 países y un territorio, con 44 muertes en tres naciones. El registro supera ampliamente los 15,011 casos y 32 fallecimientos contabilizados durante todo 2025. Guatemala concentra la mayor cantidad de contagios, con 30,371 casos y 26 defunciones, seguida de México, Estados Unidos, Perú y Canadá.
De acuerdo con la evaluación de riesgo de la OPS, la continuidad de los brotes está relacionada con las bajas coberturas de vacunación, la existencia de personas susceptibles y el elevado movimiento de población entre países. La organización también advirtió sobre la detección de casos en nuevas áreas geográficas y el impacto sobre comunidades indígenas y otros grupos que enfrentan dificultades para acceder a los servicios sanitarios.
Ante este escenario, la OPS llamó a reforzar la vacunación con dos dosis, mejorar la detección temprana y activar respuestas rápidas ante cada caso sospechoso. Daniel Salas, gerente de Inmunizaciones del organismo, señaló que cada brote evidencia brechas de inmunidad que deben ser atendidas con prioridad, especialmente entre niños y poblaciones con bajas coberturas de vacunación.
